El derecho a la Educación es un derecho fundamental de todos los seres humanos que les permite alcanzar una vida plena. Existe e preconcepto de que las personas con discapacidad, y sobre todo discapacidad intelectual, no pueden acceder a ese derecho porque no podrán alcanzar lo que se espera o porque su vida no cambiará si acceden o no a ella.
Hay que tener en cuenta que la educación es un aprendizaje que va mas allá de lo académico, es un aprendizaje que permite a las personas desarrollar su personalidad e identidad, así como sus capacidades físicas e intelectuales. Por lo tanto la educación contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas en un sentido muy amplio.
En Centro Flavia todos los chicos concurren a un centro educativo. Trabajamos incansablemente para que todos los chicos concurran a centros educativos, puedan acceder a una educación de calidad y puedan alcanzar así su máximo potencial. Ese es nuestro desafío y nuestro éxito. Los chicos que concurren a centros privados, realizan el aprendizaje curricular acorde a su edad y situación y donde además participan de talleres que los estimulan y enriquecen. Tenemos otros casos que concurren al liceo o la UTU.
En nuestro país solo el 32% de las personas con discapacidad logran terminar la enseñanza primaria. Todavía tenemos mucho trabajo por hacer en este sentido.
En el centro tenemos el caso de Maricarmen, una chica que está estudiando peluquería. Es increíble la forma en que se ha insertado en el grupo y lo bien que le está yendo. Sobre todo esa sensación de superación que ella vive cada día y de satisfacción para nosotros que podemos poner nuestro granito de arena para que la situación de las personas con discapacidad en nuestro país mejore. Maricarmen además concurre al liceo, es sumamente dedicada, se esfuerza por aprender todo lo que le enseñan.
Ella es un ejemplo de que cuando se brindan las herramientas, cada uno dentro de sus posibilidades, tiene las posibilidades para aprender, superarse y tener un mejor futuro.






